Nuestra actividad empresarial se inició en los albores de la década de 1,990 en la ciudad de Buenos Aires- Argentina. En aquel entonces, las primeras operaciones eran con destino al Perú, razón por la cual devino el nombre ARGENPER, nombre que, a través del proceso, marcó una genuina identidad empresarial, para que así sea conocida en todos los países.

Lombardo Mautino Ángeles (1955-2016), el mayor de diez hermanos, ingeniero nuclear de profesión, egresado del instituto Balseiro Bariloche en el año 1,985, fue el visionario del éxito empresarial de ARGENPER.

En la década 80 y parte del 90, el Perú atravesó una crisis social, producto de una guerra interna, que desencadenó un éxodo de la población peruana a diferentes países del mundo; siendo Argentina la elegida por unos 500,000 peruanos aproximadamente.

Época en que el Ingeniero Lombardo Mautino Ángeles residía en la ciudad de Buenos Aires como parte de una delegación del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN) que coordinaba con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en un convenio peruano-argentino para el desarrollo nuclear en la región.

El Ingeniero, como lo llamaban, los que lo conocieron, poseía un carácter afable y una virtud natural para organizar; cualidades que puso al servicio de la comunidad en diversas actividades de carácter: cultural, deportivo y académico. Así también, encontró ocasiones para ayudar a sus compatriotas en diversos ámbitos, inclusive, para que su historia se siga escribiendo, albergó a algunos en su domicilio.

Pocos hombres se dan cuenta, dónde y cuándo sucede la diosa fortuna; la dignidad de un hombre consiste en hallar y tomar estas riendas para forjarse e inspirarse un destino. Así, con ímpetu y vitalidad, con valor y fortaleza, el Ingeniero funda ARGENPER para así sellar su destino en el mundo empresarial. Y, bajo su conducción pletórica de vigor, audacia y coraje; sorprende, seduce e inspira a la comunidad, hasta convertirla en la empresa más emblemática de la comunidad peruana en Buenos Aires. En esa dinámica de reciprocidad, ARGENPER continuó su avance en el interior del país inaugurando sucursales en: Mendoza, Rosario, Mar del Plata, Córdoba. Para luego, constituirse en otros países como: Perú, Bolivia, Chile, Ecuador, Uruguay y Brasil.

Su pasión a la nación y el amor a la familia fueron los más grandes impulsos del Ingeniero para dedicarse, primero al mundo académico y, luego, perfeccionar su conocimiento en el mundo empresarial. Así, motivado, preparado y experimentado, buscó y logró integrar a sus nueve hermanos a su proyecto. Filosofía que la posteridad encargaría a la comunidad para referirse coloquialmente a la familia y a la empresa como:

“La familia ARGENPER”

El ingeniero como parte de esa aventura de la población migrante, que en desarraigo hace frente a las demás dificultades con ansias de materializar sus sueños, despliega esfuerzo y sacrificio para así llegar a la meta anhelada. Con visión empresarial, encaminara un servicio de soluciones simples y transparentes, que a su vez, generara en la población migrante confianza y seguridad. Todo esto nuestro eslogan lo resume:

“la manera más fácil de enviar tu dinero”